Comença la Pasqua Jove Claver 2026, amb el lema “Lliures per servir, estimar i viure”

Hoy, jueves 2 de abril, ha comenzado en Jesuïtes Lleida – Col·legi Claver, en Raimat, una nueva edición de la Pascua Joven Claver, la propuesta de Semana Santa dirigida a jóvenes e impulsada por Jesuïtes Catalunya y MAG+S. El encuentro, que se prolonga hasta el domingo 5 de abril, reúne a 156 personas: 119 participantes y 37 integrantes del equipo de monitores y de las distintas comisiones de organización. Cristina Balsells y Víctor Raduà, del equipo organizador, nos han explicado cómo se ha preparado esta edición.

La mayoría de los jóvenes proceden de escuelas de Jesuïtes Educació y de los grupos de jóvenes adultos de MAG+S vinculados a parroquias y comunidades, como el Casal Loiola o la parroquia de Sant Ignasi de Lleida. El abanico de edades va de los 15 a los 30 años, lo que convierte la Pascua Joven en una propuesta compartida por adolescentes y jóvenes en etapas vitales diversas.

La Pascua Joven permite “complementar el camino que muchos chicos y chicas ya hacen en la pastoral o en la catequesis de confirmación y vivirlo conjuntamente con otros jóvenes”.

El lema de este año, Libres para servir, amar y vivir, quiere ofrecer una clave para profundizar en el sentido del Triduo Pascual. Cristina Balsells explica que el hilo conductor conecta con la línea pastoral que se trabaja en las escuelas, con la voluntad de reforzar la continuidad entre los procesos y las experiencias de fe que viven los jóvenes. El Jueves Santo pone el acento en el servicio, a partir del gesto de Jesús que lava los pies a los discípulos; el Viernes Santo contemplamos cómo Jesús ama hasta la muerte; y la Vigilia Pascual nos abre a la esperanza y a vivir siendo testigos de ese amor.

Esta coherencia con los procesos que muchos jóvenes ya realizan durante el año es una de las fortalezas de la propuesta. Tal como apunta Víctor Raduà, la Pascua Joven permite “complementar el camino que muchos chicos y chicas ya hacen en la pastoral o en la catequesis de confirmación y vivirlo conjuntamente con otros jóvenes”. El encuentro ofrece también la oportunidad de conocer a personas de otras escuelas, parroquias y comunidades, ampliando vínculos y haciendo crecer el sentido de pertenencia a una misma familia ignaciana.

Para muchos participantes, será la primera experiencia intensa de lo que significa vivir la Pascua; para otros, será una nueva oportunidad para detenerse, profundizar y reencontrarse con una comunidad que ya sienten como suya. No es casual que muchos repitan: este año hay un grupo numeroso de universitarios que empezaron a venir siendo adolescentes y han querido volver una vez más.

La dimensión artística sigue siendo fundamental y uno de los rasgos distintivos de la propuesta.

El encuentro mantiene la estructura básica que lo ha caracterizado a lo largo de los años, pero se renueva en cada edición a partir del lema, del equipo y de la manera concreta de preparar los contenidos y las celebraciones. La preparación comienza meses antes, ya desde Navidad, e implica un amplio trabajo de coordinación, logística, música y adecuación de los espacios.

En este sentido, la dimensión artística sigue siendo fundamental y uno de los rasgos distintivos de la propuesta. Víctor Raduà destaca que “el arte está muy presente” a través de los equipos creativos, la música, los recursos audiovisuales y la liturgia, con el objetivo de ayudar a los jóvenes a adentrarse más a fondo en aquello que celebran.

La Pascua Joven Claver, con 22 años de historia, es una de las propuestas de referencia de la pastoral juvenil ignaciana en Cataluña. La organización quiere destacar también la acogida del Colegio Claver y el apoyo de toda la familia ignaciana, que la hacen posible año tras año.