Las escuelas de Jesuïtes Educació celebran la Semana Ignaciana

Hoy 12 de marzo se conmemora la canonización de san Ignacio de Loyola, y estos días, las escuelas de la Fundación Jesuïtes Educació celebran una fiesta muy especial que invita a toda la comunidad educativa —alumnado, familias y equipos educativos— a compartir y celebrar el legado de Ignacio de Loyola.

Esta celebración recuerda la experiencia vital de Ignacio, que descubrió profundamente cómo Dios se hace presente en nuestras vidas y nos acompaña siempre. En su camino personal reconoció que el amor de Dios se manifiesta en todas las cosas y en todas las personas, y que ese amor nos impulsa también a amar y servir a los demás.

Siguiendo este ejemplo, la Semana Ignaciana es un momento para vivir con gratitud, comunidad y compromiso. Ignacio y sus compañeros nos muestran que sentirnos queridos nos hace personas más agradecidas y más capaces de ponernos al servicio de los demás.

Durante estos días, las escuelas jesuitas organizan diversas actividades y celebraciones que recuerdan algunos de los valores centrales de la tradición ignaciana:

  • Aprender a amar. Más allá de todos los conocimientos que podemos adquirir, la educación ignaciana pone en el centro aprender a amar y cuidar a los demás.
  • Construir comunidad. Familias, alumnado y educadores formamos una comunidad educativa basada en el acompañamiento, el respeto y el amor.
  • Comprometernos con el mundo. En todo el planeta, jesuitas y colaboradores trabajan con niños y jóvenes –especialmente con los más vulnerables– amando, sirviendo y dedicando su vida a los demás.

La Semana Ignaciana es también una oportunidad para recordar el compromiso con la Casa Comuna y con la justicia social. Desde las escuelas se promueve avanzar hacia un mundo más justo e inclusivo, en el que todas las personas tengan un lugar digno para vivir, sin discriminaciones, más sostenible y con todas las voces escuchadas.