40 años del martirio del jesuita catalán Lluís Espinal

El 21 de marzo de 1980 por la noche, en Bolivia, el jesuita catalán Lluís Espinal salía del cine. Unos desconocidos le obligaron a entrar en un jeep. Espinal fue torturado y asesinado.

Lluís Espinal había llegado a Bolivia en 1968, cuando este país -y prácticamente toda América Latina vivía una época de dictaduras, represión y violaciones de los Derechos Humanos. Allí se convirtió en Lucho, y ejerciendo su trabajo como periodista y crítico de cine, denunció la injusticia, la pobreza, la falta de libertad o la represión militar. Su voz se había hecho incómoda para muchos.

Reedición de Oraciones a quemarropa

En conmemoración de los 40 años de su martirio, Cristianismo y Justicia reedita el cuaderno Oraciones a quemarropa de Lluís Espinal, que se publicó hace 20 años. Ahora se ha añadido una introducción a cargo de Víctor Codina, que ayuda a enmarcar la figura de Espinal y entender estas oraciones que escribió para ser leídas en la radio.
 
Incluye también esta edición su testimonio de la huelga de hambre, donde el mismo Espinal explica la experiencia vivida durante los 19 días de huelga de hambre en La Paz, a finales de 1977. Se trata de un texto inédito que tiene un gran valor testimonial.

Gastar la vida por los demás

Lluís Espinal Camps nació en Sant Fruitós de Bages el 4 de febrero de 1932. En 1949 entró en el noviciado de la Compañía de Jesús de Veruela, en Zaragoza. Estudió Periodismo Audiovisual en Italia y trabajó en Televisión Española en los años 60. Pero el contenido de crítica social de sus programas topó con la censura. En 1967, le prohibieron un programa sobre las viviendas miserables de los barrios marginales de Barcelona y una entrevista con Alfonso Carlos Comín, por lo que dimitió.

Llega a Bolivia en un momento en que sectores de la iglesia van madurando un proceso de cercanía a los pobres y a sus luchas. Su compromiso le llevó, como él mismo decía, a "gastar la vida por los demás".

En nuestro país, recoge su legado la Fundación que lleva el nombre de Lluís Espinal, y que trabaja en el diálogo fe-justicia a través centro de estudios Cristianismo y Justicia, con sede en Barcelona.